viernes, 4 de agosto de 2017

Crónica de Bresnius · XIX

21 de tarsakh del año 1368 CV
Pantano de Glaun, Valle Profundo

Amanecemos todavía consternados por la pérdida de Eindrid. Recogemos el campamento y vamos a examinar la cueva de los oso búhos. En el interior, entre restos de cadáveres de animales y humanoides, encuentro un brazalete de oro y una joya blanquecina que entregamos a sir Tomas, un pergamino de protección contra muertos vivientes que se queda Astric y dos objetos que irradian Magia. Se trata de una daga, la cual damos a Bathory, y un colgante de plata con una calavera grabada que yo mismo me cuelgo. Dado que no me es posible identificar la utilidad del mismo, es el único modo que tengo para averiguar su finalidad. El aprendizaje proviene de la experiencia.

Aunque funesto, el resto del camino discurre con tranquilidad. Paramos en Borlârkho, un pequeño pueblo de campesinos cerrados, y transcribo las runas del mapa enano antes de retomar la marcha a través del Camino de la Borla. Poco a poco dejamos atrás el pantano y entramos en terreno más boscoso. Antes de que termine el día, visto mis atuendos ceremoniales y realizo los ritos de Hierbaverde, de los que hago partícipes a Bathory y Astric.

Al día siguiente, dejamos camino de la Borla, tomamos Vereda de Rhauzhauvyr hacia el norte. Decidimos no acudir a la Abadía del Mazo Ecuánime de Tyr, ya que podemos alcanzar Pommeville al final de la próxima jornada, y esa visita nos retrasaría demasiado. Así, antes de alcanzar el Puente de la Pluma, tomamos el camino hacia el Este que lleva hasta Cataratas de la Pluma. Atravesamos el pueblo y no nos detenemos. Parecen gentes cerradas y desconfiadas. Por las calles solo se ven humanos. Al proseguir hacia el Norte por la senda que conduce a Pommeville, atravesamos las bellas aunque no tan impresionantes cataratas de la Pluma, las cuales sir Tomas no las identifica con las de su visión.

Tras pasar una noche más a la intemperie, alcanzamos Sturmheim a media jornada. Falta poco para llegar a Pommeville. Pero ya que el pequeño pueblo se encuentra a pie del camino, decidimos detenernos para comer y asearnos. La parada será breve y llegaremos a nuestro destino en mejores condiciones.

A lo largo de los más de dos días de viaje Astric me enseña los rudimentos del uso de la honda, sir Tomas me indica las bases del combate con armas a dos manos y Bahtory me muestra las particularidades del idioma élfico. También aprovecho para examinar el libro de encantamientos. Contiene un conjuro para identificar objetos mágicos e instrucciones para la creación de objetos mágicos, aunque todavía no sé de cuáles se trata. Es un poderoso libro para magos, y quizá tenga que ver con lo ocurrido en torno al diablo Nécar. Espero poder depositarlo en la Casa de Mystra de Ciudad del Valle de la Rastra.

Estas jornadas de viaje reposado me permiten dar forma al «Octálogo del buen hechicero». Así, redacto un pergamino en idioma común comercial. Tiene forma de octógono, como ocho son las estrellas de Mystra y las escuelas de Magia. El octógono se pliega en un solo triángulo, en semejanza la bruma del símbolo de la Dama. Al desplegarlo, y sin orden de importancia específico, un consejo se muestra en cada una de sus ocho partes.

Octálogo del buen hechicero
  • Aptitud. El talento y la habilidad están por encima del rango social y las hazañas legendarias.
  • Elección. Se deben prever las necesidades futuras y memorizar los conjuros en consecuencia.
  • Decisión. Los conjuros no se deben ejecutar a la mínima oportunidad, es necesario reservarlos para cuando realmente sean necesarios.
  • Conocimiento. El estudio, la investigación y la experiencia a partir del propio esfuerzo son los únicos caminos válidos para no caer en la corrupción.
  • Bondad. La Magia debe tener un buen fin, de otro modo se corre serio peligro de enloquecer bajo su poder y acabar traicionando a los demás y a uno mismo.
  • Descanso. Se debe dormir lo necesario en cada jornada para poder manejar los secretos de la Urdimbre.
  • Reflexión. Es necesario recapacitar antes de crear un nuevo conjuro u objeto mágico sobre las consecuencias que podría acarrear en otras manos.
  • Memoria. Sólo se puede avanzar aprendiendo del pasado, recordemos Myth Drannor.
Bresnius de Mystra, servidor del Misterio


Octálogo del buen hechicero

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